Cartagena, Reina de la Mar.
Ohh... Cartagena, eres la hija del Océano.
Tan consentida y adorada
que el, para protegerte;
te abrió las venas en caños y lagunas
para que te alimentaras en simbiosis submarina.
Hoy la sal de los tiempos
Junto a corsarios de vanguardia;
Corroen tu coraza citadina
Sembrando hambre y miseria
Por doquier.
Hoy tus pocos hijos despiertos,
hemos de llamar a los conciudadanos Dormidos,
y a los indiferentes.
Para que juntos abracemos
las banderas de la hermandad
y podamos salvar nuestra ciudad.
Autor: Bernardo Romero Parra.
Ohh... Cartagena, eres la hija del Océano.
Tan consentida y adorada
que el, para protegerte;
te abrió las venas en caños y lagunas
para que te alimentaras en simbiosis submarina.
Hoy la sal de los tiempos
Junto a corsarios de vanguardia;
Corroen tu coraza citadina
Sembrando hambre y miseria
Por doquier.
Hoy tus pocos hijos despiertos,
hemos de llamar a los conciudadanos Dormidos,
y a los indiferentes.
Para que juntos abracemos
las banderas de la hermandad
y podamos salvar nuestra ciudad.
Autor: Bernardo Romero Parra.
1 comentarios:
Estimado Autor,
Excelente poema que apela la sensibilidad y la conciencia social de los Cartageneros.
Ronald
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